Suntory Beverage & Food Spain ha logrado devolver a la naturaleza un volumen de agua equivalente al 20% del consumo anual de su planta de Toledo durante 2025, en el marco de su estrategia de gestión hídrica y sostenibilidad.
El resultado se vincula al desarrollo del proyecto Guardianes del Tajo, centrado en la restauración ambiental y la aplicación de prácticas de agricultura regenerativa en el entorno del embalse de Guajaraz. La iniciativa tiene como objetivo mejorar la disponibilidad y calidad del agua en la cuenca, reforzando la resiliencia hídrica del territorio.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto incorpora prácticas agronómicas orientadas a mejorar la estructura del suelo y su capacidad de retención hídrica. Estas medidas favorecen la infiltración de agua y reducen la necesidad de riego, contribuyendo a optimizar el balance hídrico local y a reducir la presión sobre los recursos.
La actuación se integra en la estrategia de la compañía para alcanzar el objetivo Water Positive en 2030, que implica devolver a la naturaleza y a las comunidades un volumen de agua superior al utilizado en la producción. Este enfoque combina la mejora de la eficiencia hídrica industrial —con un objetivo de reducción del 20% del consumo en Europa respecto a 2015— con proyectos de restauración en las cuencas de abastecimiento.
La compañía aplica metodologías de medición reconocidas internacionalmente para cuantificar el impacto de estas actuaciones, en línea con criterios de transparencia y trazabilidad en la gestión del agua.
“El agua está en el centro de todo lo que hacemos. […] queremos ir más allá de la eficiencia y devolver a la naturaleza y a las comunidades más agua de la que utilizamos”, señala Carmen Guembe Beaumont, directora de Sostenibilidad, Comunicación y Asuntos Públicos de la compañía.
Además de las actuaciones sobre el terreno, la estrategia incluye iniciativas de sensibilización como el programa educativo Mizuiku, orientado a la comprensión del ciclo del agua y el uso responsable del recurso. En España, el programa ha alcanzado a más de 10.000 escolares, complementándose con acciones de restauración ambiental y voluntariado en el entorno del embalse.
El enfoque desarrollado combina medidas de eficiencia operativa, restauración de ecosistemas y participación social, en línea con una gestión integrada del recurso hídrico en entornos industriales con alta dependencia del agua.