Un estudio realizado por Google y Elogia estima que los españoles tienen de media un total de 34 aplicaciones móviles; de las cuales, un 80% solo son utilizadas una vez. La presencia de múltiples operadores en el sector de la movilidad eléctrica que exigen a los usuarios descargar aplicaciones propias favorece a este caos de apps y dificulta la experiencia de uso de los conductores.
Ante esta situación, empresas como Powerdot, operador de puntos de recarga en Europa especializado en la instalación en espacios de acceso público y carga en destino, hacen hincapié en que, para poder lograr una electromovilidad al alcance de todos los usuarios, la recarga de los vehículos eléctricos debe universalizarse y la clave para conseguirlo es la interoperabilidad de la red.
La compañía promueve la interoperabilidad entre plataformas con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios y eliminar barreras en los procesos de recarga. Los usuarios de Powerdot pueden cargar su vehículo eligiendo su plataforma preferida (a través de alguna de las apps que ya tendrán descargadas), a través de un código QR o a través de terminales de pago (cuándo estén disponibles), ya que no cuentan con aplicación propia.
Los beneficios que trae consigo la interoperabilidad son muchos:
- La universalización de los puntos de recarga dando lugar a una red cohesionada y accesible.
- Simplificación del proceso de recarga y de pago, eliminando los pasos intermedios hasta entonces necesarios.
- Mejora notable de la experiencia de los usuarios cuyo proceso de recarga de sus vehículos se vuelve mucho más sencillo.
Por ello, en los últimos tiempos, la empresa ha cerrado acuerdos con múltiples plataformas integradoras de puntos de recarga (EMSPs) como Electromaps, Chargemap o Miio, como también plataformas de Roaming como Hubject, lo que proporciona a la compañía acceso a más de 12 millones de usuarios autentificados en los mercados europeos en los que opera. La interoperabilidad es una tendencia que se observa en todo el sector.