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REDES DE CALOR Y FRÍO Evolución de las redes de calor y frío en 2018 Las redes de calor y frío, redes de distrito o DH&C por sus siglas en inglés se han consolidado en 2018 como una de las herramientas más eficaces para abordar la rehabilitación energética de nuestros barrios desde una perspectiva estratégica. ADHAC (ASOCIACIÓN DE EMPRESAS DE REDES DE CALOR Y FRÍO) Los esfuerzos del sector por promocionar estos proyectos de distrito en el ámbito municipal y regional se han traducido en una política energética que tiene muy en cuenta esta tecnología a la hora de acometer grandes renovaciones de equipos térmicos anticuados y altamente ineficientes. Ponferrada, Mieres y San Sebastián Este año se han iniciado numerosos proyectos públicos de red urbana de climatización como la red de calor de Ponferrada, la ampliación de la red de calor de Mieres (Asturias) o el desarrollo urbanístico con red de calor y frío de Txomin Enea en San Sebastián. Otras redes hasta ahora en construcción han entrado en funcionamiento como la del barrio Huerta del Rey de Valladolid, que en una primera fase abastece a seis edificios públicos entre los que se encuentra la Feria de Valladolid, varias consejerías del Gobierno autonómico y un polideportivo. Además, las administraciones locales y regionales han puesto en marcha interesantes proyectos para definir nuevos modelos colaborativos para el desarrollo de redes urbanas de climatización. El objetivo de estas iniciativas consiste en incorporar la opinión de la ciudadanía, las empresas, los usuarios y las distintas administraciones desde el principio del proyecto para lograr el resultado que mejor satisfaga las necesidades de los distintos grupos de interés. El proyecto INTENSSS-PA, liderado por la Junta de Castilla-León y la red de EEklo en Bélgica, son ejemplos de este nuevo planteamiento. Estos proyectos son muestra del interés que las redes de climatización están generando en la Administración Pública dada la versatilidad de esta solución técnica, que permite mejorar la eficiencia energética de edificios de distinta tipología aprovechando las sinergias generadas al combinar varias fuentes de energía, distintos usos y agregar demandas de calor. A las ventajas de la generación distribuida que evita pérdidas en transporte y procesos de transformación, se suma la posibilidad de incorporar a estos servicios fuentes de energías renovables y calor residual que, de otra forma, estaría desaprovechado. 352 redes en España Según los datos del Censo de Redes de Calor y Frío 2017, existen 352 redes censadas que suponen una reducción total de las emisiones de CO2 de aproximadamente 224.000 toneladas al año, proporcionando unos ahorros en la factura energética de los edificios de entorno al 25%. El conjunto de estas instalaciones suma más de 500 km de longitud y abastece a más de 4.400 edificios. En cuanto al sector de actividad, es en el terciario donde se concentra el 67% de las redes censadas y el 44% de la potencia instalada, seguido del sector residencial con un 24% de instalaciones y un 31% de potencia instalada. Las ventajas mencionadas, junto a la flexibilidad en las combinaciones de energía primaria aplicables, hacen que el número y potencia instalada de redes de calor y frío sea cada vez mayor. Los resultados del Censo de Redes de Calor y Frío presentados en los últimos años muestran una importante evolución. Los datos de este año serán presentados por el IDAE a finales de octubre. En conclusión, 2018 es un año en el que se están produciendo cambios muy importantes en el ámbito de la eficiencia energética y las energías renovables, como se desprende de la aprobación del texto de la nueva Directiva Europea de Energías Renovables y de los borradores de acuerdo de la nueva Directiva de Eficiencia Energética suscritos por el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa, en las que se endurecen las exigencias a los Estados Miembros en esta materia. Las redes urbanas de climatización permiten a las administraciones públicas alcanzar sus objetivos en eficiencia energética desde un enfoque integral de las necesidades energéticas de nuestras ciudades con las ventajas que ello supone para los usuarios, las empresas encargadas de la gestión y para el medio ambiente urbano. Además, de la mano de empresas con un alto conocimiento técnico, permiten introducir las energías y tecnologías más innovadoras a lo largo de toda la vida útil de la instalación. Por ello, la colaboración público-privada se ha convertido en un instrumento indispensable para lograr barrios y ciudades más sostenibles, limpios y resilientes �� 64 energética XXI · 179 · SEP18


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