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ALMACENAMIENTO ENERGÉTICO Fig2. Gráfico degradación vs temperatura / degradación vs SoC. Un buen ejemplo de esto la encontramos en por qué los teléfonos móviles se entregan con sus baterías (Li) se descargadas y por qué las baterías de los automóviles convencionales (Pb) se suministran prácticamente al 100%. Por tanto, si queremos que la vida de nuestra batería alcance la garantizada por los fabricantes e incluso su tiempo de vida de diseño, deberemos tratar de que se mantenga en este nivel de carga (100%) el menor tiempo posible. El BMS “desconoce” cuánto tiempo va a tardar en utilizarse la energía de la batería; sin embargo es totalmente “consciente” de cuando no está cargada y de que la función de la batería es almacenar energía para su uso. Por eso, por defecto, en cuanto detecte que no está cargada, dará al sistema la consigna correspondiente y esto la llevará a permanecer durante muchas horas con un alto SoC y una degradación acelerada. De todos es conocido que el Li permite descargas del 100% de su capacidad nominal, sin embargo, en las fichas técnicas de las baterías podemos ver que ofrecen una capacidad útil entre el 80 y el 95% dependiendo del fabricante. ¿A qué se debe esta aparente incoherencia? En la Fig2 podemos encontrar la respuesta. La curva muestra cómo el envejecimiento de la batería aumenta con su estado de carga y más alarmantemente cuando nos acercamos al 100%, pero podemos ver también un mínimo en esa curva, tras un punto de inflexión, para un SoC del 80% aproximadamente. Por eso la mayor parte de fabricantes, para proteger parcialmente la batería contra una mayor degradación, limitan la carga a ese 80-85%. Este valor se convierte en su capacidad real útil y no el valor nominal que es la energía que podría almacenar en caso de contar con una “estrategia de carga inteligente” en lugar de una basada simplemente en su estado de carga actual. Hay que tener en cuenta además que la mayoría de los fabricantes de baterías no son fabricantes de sistemas con lo cual su prioridad es tratar de proteger su producto contra una inadecuada gestión de los procesos de carga y descarga que pueda ser llevada a cabo por el inversor y/o cargador. ¿Cuál puede ser un ejemplo de una gestión de carga inteligente? Solarwatt cuenta con una estrategia especialmente desarrollada para optimizar el autoconsumo que basa su funcionamiento en el autoaprendizaje y el análisis de los datos de generación FV en relación con el consumo de los días previos. Partiendo de estos datos, el BMS estimará los consumos del día actual y retardará la carga de batería (aun contando con excedentes FV) tratando de alcanzar un SoC del 100% a última hora de la tarde para empezar a descargar. Si comparamos las siguientes graficas podremos apreciar la diferencia entre el comportamiento de un sistema con estrategia “inteligente” y otro “convencional”. La Fig3 muestra como con una estrategia inteligente, la batería se mantiene al 100% brevemente, mientras que con la estrategia “convencional” se mantiene al 100% durante 8 horas. Si este último comportamiento se repite día tras día, tendremos una rápida degradación que no permitirá al fabricante garantizar su vida. En Alemania ya se ha llegado a 100.000 baterías instaladas y en nuestro país, aunque no hay datos oficiales, apenas habremos llegado a 3.000. Pero todo favorece a su desarrollo. ¡Larga vida para las baterías de ion-litio! �� Fig3. Estrategia de carga inteligente vs. Estrategia de carga convencional. energética XXI · 179 · SEP18 55


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