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EFICIENCIA ENERGÉTICA EN LA INDUSTRIA Pintura aislante solar-térmica: cómo convertir una nave industrial en un espacio más eficiente Las cubiertas de naves industriales, silos, depósitos, etc. al sobrecalentarse como consecuencia de la radiación solar se transforman en “radiadores gigantes”. Debido a este efecto, sobre todo en verano, las cubiertas emiten mucho calor hacia el interior y hacia el exterior, convirtiendo su interior en un espacio ineficiente: los costes energéticos se disparan, la productividad de los trabajadores se reduce, las mermas de mercancías perecederas aumentan, se daña el medio ambiente… QUIMFOR SYSTEMS Disminuir el calor interior para ganar eficiencia energética La principal consecuencia del sobrecalentamiento de las cubiertas por encima de la temperatura ambiente es la acumulación de calor en el interior. Pero no es la única. El efecto dilatación-contracción produce grietas, fisuras y goteras, deteriorando las cubiertas y generando un alto coste por el mantenimiento de las mismas. Intentar contrarrestar este calor implica que los equipos de refrigeración deban trabajar mucho y ser más potentes y costosos. Para hacernos una idea, es como tener la calefacción y el aire acondicionado encendidos al mismo tiempo. El gasto energético es enorme, al igual que la inversión en mantenimiento de equipos; y, aun así, la temperatura no baja lo suficiente. El objetivo, por lo tanto, es conseguir un método que “corte el calor” para lograr que el interior de las naves esté a temperatura ambiente y que los sistemas de refrigeración puedan funcionar de manera óptima y eficiente y ahorrar energía. Según datos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, por cada grado que se baja la temperatura en el interior de estas naves se produce un ahorro del 7% en el consumo eléctrico. La solución: aplicar pintura térmica en las cubiertas Aplicar pintura térmica en las cubiertas es una buena opción para rebajar la temperatura de las naves, silos, conductos... En el mercado existen diferentes productos para conseguirlo, pero ¿cuál es más eficiente? La pintura térmica-cerámica es una dispersión en agua de resinas y elastómeros de acrilatos sintéticos, con millones de microesferas cerámicas huecas de óxido de aluminio. Puesto que la cerámica es mala conductora del calor y el vacío es el mejor aislante conocido, estas microesferas cerámicas reducen el intercambio de calor (efecto vacío) en mayor o menor medida en función del espesor del aislamiento. Esta pintura se desarrolló para resistir altísimas temperaturas por contacto, cosa que no ocurre en las cubiertas. Aunque esta solución es efectiva por sus altos valores de protección, impermeabilización y ahorro energético, no es la más eficiente, ya que no se consigue que la superficie esté a temperatura ambiente. Además, los resultados están condicionados por el espesor conseguido tras aplicar varias capas de pintura, con el incremento de coste de material y mano de obra. La otra opción es utilizar una pintura aislante solar-térmica. Químicamente, esta pintura es una dispersión en agua de resinas acrílicas y otros elementos que reflejan la radiación solar que reciben, impidiendo que el calor pase al interior. La pintura aislante solar-térmica convierte las cubiertas de las naves en termo-reflexivas, ofreciendo una alta resistencia solar y una alta emitancia térmica (capacidad de liberarse del calor absorbido). El resultado, en este caso, es una superficie a temperatura ambiente (hasta 36ºC menos en la cubierta), el interior no recibe aporte calórico extra del exterior y resulta mucho más fácil de refrigerar, con el considerable ahorro energético que esto supone. Mayor eficiencia y rentabilidad Según datos del Cool Roof rating Council de EEUU, el índice de reflectancia inicial de una cubierta recién instalada es ≥70%, el índice de reflectancia a medio plazo (transcurridos 3 años) es ≥55% y el índice de emitancia térmica es ≥75%. Aplicando una pintura aislante solar-térmica como Quimfor Coating nº 7 WB, ese índice aumenta hasta el 94,57%. Una de las ventajas de esta pintura aislante solar-térmica es que puede aplicarse en cualquier tipo de superficie, como aluminio, acero inoxidable, acero galvanizado, paneles sándwich, tela asfáltica y cubiertas de fibrocemento incluso con amianto. En estos casos, la pintura sirve para “encapsular” las fibras de amianto y evitar su desprendimiento, muy perjudiciales para la salud. La capa de pintura se convierte en una “segunda piel” que alarga la vida de la cubierta de fibrocemento muchos años. 58 energética XXI · 177 · JUN-JUL18


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