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EFICIENCIA ENERGÉTICA EN LA INDUSTRIA Recuperando Energía Todas las industrias utilizan Energía para poder realizar sus procesos productivos. Esta Energía que mayoritariamente se emplea para generar: electricidad, vapor, aceite térmico, aire caliente, agua caliente, etc. La Energía que utilicemos vendrá proporcionada por gas, combustibles fósiles, biomasa, etc. En la mayoría de procesos productivos vamos a necesitar Temperatura para poder fabricar. Para conseguir esa Temperatura, utilizaremos equipos que transforman la Energía en la Temperatura necesaria para los procesos productivos de las industrias. DAVID NAVARRO I QUINTANA DIRECTOR TÉCNICO. INGENIERÍA DE AHORRO ENERGÉTICO TECNIQ Los equipos transformadores de Energía están dotados de “quemadores” que tienen unos rendimientos concretos, y éstos vienen dados por su diseño, características técnicas, función, requerimientos de uso, combustible usado, etc. Este rendimiento indica que, por cada 100 unidades de combustible quemado, vamos a recibir “X” unidades de calor, que siempre van a ser menores que 100. Este diferencial de rendimiento es conocido por todos, pues las chimeneas de los equipos quemadores siempre emanan gases calientes, habitualmente por encima de los 100ºC. Es en estos humos o gases calientes que se “va”, una cantidad importante de la Energía consumida, y eso quiere decir que se “va”, una cantidad importante de dinero que hemos empleado en comprar esa Energía. Además, por razones obvias, calentamos la atmósfera, pues generamos calor para producir pero no podemos aprovechar el 100% de ese calor, pues una parte se “va” al ambiente debido al rendimiento de los equipos transformadores mencionado anteriormente. Como Ingeniería de Ahorro Energético nos hacemos las siguientes preguntas: • ¿Podemos reducir la Energía producida para generar el calor que necesitamos? • ¿Podemos racionalizar el uso de ese calor reduciendo la necesidad de generarlo? • ¿Podemos recuperar la Energía que se nos “va” por las chimeneas o escapes? En este artículo explicamos uno de los más eficientes sistemas que existe hoy en día para Recuperar el máximo de la Energía contenida en los “Humos o Gases de escape”. Existen diversos sistemas para recuperar esa Energía, entre ellos los llamados Economizadores. Estos Economizadores suelen ser un tipo de intercambiador de calor por el que circula un fluido, habitualmente agua, y por contacto indirecto con los humos, a través de las paredes de las chimeneas, absorbe parte de la Energía contenida en los humos, absorbe parte del calor «sensible» hasta cerca del límite del punto de rocío, transmitiendo esa Energía a una cantidad de agua que podremos emplear para los usos industriales necesitados. Otra opción es la innovadora tecnología FLU-ACE, que utiliza el intercambio de calor y la transferencia de masas entre gas y líquido por contacto directo. Condensa casi todo el vapor de agua del escape recuperando el calor «latente», que es la fuente de la mayor parte del calor residual disponible en los humos de escape de la caldera. Calor «sensible » hace referencia a la Energía que puede liberarse por medio de un cambio de temperatura. El calentamiento de agua de 0°C a 100°C se considera un cambio en el calor «sensible». Calor «latente» hace referencia a la Energía almacenada o liberada en un cambio de fase, como el calentamiento que se realiza cuando el vapor pasa de vapor a agua sin ningún cambio de temperatura. Mientras se produce, la Energía liberada al convertir medio kilogramo de vapor en medio kilogramo de agua (todo ello a 100 ºC, sin cambio de temperatura, luego es calor «latente») equivale a unas 5 veces la Energía liberada al enfriar el mismo medio kilogramo de agua de 100 ºC a 0 ºC. Esto quiere decir que se libera mucha Energía en el cambio de fase de vapor de agua a agua líquida. Por tanto, la tecnología de recuperación del calor por condensación, que puede capturar el calor «latente», es mucho más eficiente que el típico economizador de agua de alimentación, que solo puede capturar el calor «sensible». De hecho, en lo relativo a la eficiencia general de la caldera, FLU-ACE es capaz de ofrecer una mejora de entre el 10% y el 20%, mientras que un economizador de agua de alimentación normal proporciona una mejora de entre el 2% y el 4%. 52 energética XXI · 177 · JUN-JUL18


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